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NOTICIA

Nuevo Código Civil. Alimentos. Cinco reformas claves.

16/07/2015


Derecho alimentario de los hijos. Cinco reformas claves.

Breve resumen para entender que cambia en el nuevo Código Civil con respecto al derecho alimentario de los hijos.

Se incorpora un valor económico a las tareas de cuidado personal del hijo, nace el concepto de Progenitor Afín como obligado a asumir alimentos, se extiende la edad para percibir alimentos hasta los 25 años, se admite el reclamo de manera directa a los abuelos y se habilita la utilización de medidas cautelares en la acción por alimentos.

Valor económico de las tareas de cuidado personal del hijo

Se incorpora el derecho a que la mujer pueda computar como valor económico las tareas de cuidado personal del hijo, se pasa a valorar en forma expresa el trabajo doméstico como aporte para los gastos del hogar.

Progenitor Afín.

El nuevo Código denomina Progenitor Afín al cónyuge o conviviente que vive con quien tiene a su cargo el cuidado personal del niño o adolescente.

Para el caso de tratarse de familias ensambladas de una pareja que ha contraído un nuevo matrimonio, se define como la obligación alimentaria que se da entre el cónyuge y el hijo del otro.

Para el caso de tratarse de familias ensambladas que no han contraído matrimonio y pese a que no hay relación de parentesco, es el derecho alimentario del hijo frente al conviviente de su madre o padre siempre y cuando se cumpla con el requisito de la convivencia.

Se destaca que la responsabilidad es subsidiaria, es decir, los primeros obligados son los padres convivientes y no convivientes, luego los abuelos y luego recién el Progenitor Afín si los recursos de aquellos son insuficientes, carecen de medios o faltan.

La obligación desaparece con el divorcio o la ruptura. No obstante hay una excepción fundada en el interés superior del niño y es aquella que permite el reclamo aunque ya no se conviva, siempre que el cambio de situación ocasione un grave daño al niño y el cónyuge conviviente haya asumido durante la vida en común su sustento. Solo en ese caso se podrá establecer una cuota transitoria, su prolongación será excepcional.

Reclamo de alimentos a los abuelos de manera directa.

En la vieja legislación es una obligación subsidiaria, con alcance limitado e interpretación verdaderamente restrictiva.

La reforma incorpora la posibilidad del reclamo por alimentos en forma conjunta a los progenitores y a los abuelos, es decir, se puede demandar a ambos en el mismo proceso. Se debe acreditar las dificultades para percibir los alimentos del progenitor.

Extensión de la obligación de pagar alimentos hasta los 25 años de edad de los hijos.

A partir del 1 de agosto nacen tres categorías de derecho alimentario, hasta los 18 años, entre los 18 y 21 años, entre los 21 y 25 años de aquellos que se capacitan.

Hasta los 18 años no hay cambios sustanciales con el régimen actual mas allá de lo arriba enunciado.

Con respecto a los debidos entre los 18 y 21 años lo que se incorpora con la reforma es la extensión de la obligación alimentaria, es, sin más, una continuación del deber alimentario. Hay una prórroga automática del derecho alimentario sin necesidad de prueba alguna de modo tal que las cuotas que se encontraban fijadas al cumplir los 18 años de edad no cesan sino que mantienen su vigencia y obligatoriedad, sin necesidad de reclamo o planteo judicial.

Como contrapartida en estos casos el obligado puede acreditar que el hijo cuenta con recursos suficientes que le permiten cubrir sus gastos. Esos recursos pueden provenir de su trabajo personal, de herencias, legados o donaciones.

En esta etapa puede reclamar el hijo que ejerce sus derechos por sí mismo sea que conviva o no, y el progenitor que convive con el hijo mayor de edad.

Se deberán alimentos entre los 21 y 25 años a aquellos hijos que se capacitan. La regla es que la obligación “extendida” cesa a los 21 años. Para que proceda este reclamo se debe acreditar que el hijo estudia y que no puede proveerse de medios para su sostén. El actor debe probar el cumplimiento regular del plan de estudios, no es suficiente estar inscripto en la matrícula y se debe acreditar que los horarios le impiden trabajar para sostenerse.

Se encuentra legitimado para reclamar el hijo sea que conviva con el otro progenitor o no, y el progenitor con el cual convive.

Medidas cautelares

Asimismo se incluye expresamente la posibilidad de trabar medidas cautelares para asegurar el pago de alimentos futuros, provisionales, definitivos o convenidos. Ahora el acreedor puede pedir que se ordenen medidas cautelares acreditando la posible insolvencia e incluso anteriores incumplimientos.

El presente artículo contiene información de interés general. No constituye una opinión legal sobre un asunto específico. En caso de ser necesario, deberá procurarse asesoría legal.