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NOTICIA

Servicio Doméstico. Reforma.

16/04/2015


REFORMA DE LA LEY DE SERVICIO DOMESTICO.

Duplicación de la indemnización por deficiente registración.
Ambigüedad del concepto deficiente registración

En materia de las relaciones laborales que se entablan entre las personas que prestan servicios de limpieza en las casas particulares y sus empleadores, hay una vieja deuda de nuestra legislación.
Mediante el dictado de la Ley N.º 26.844 se consagra en beneficio de los trabajadores una normativa mas ajustada a los principios generales del derecho laboral.
En efecto dicha ley ha reformado el marco jurídico que regula la actividad de los trabajadores de servicio doméstico. Se introdujeron nuevos derechos a favor de los trabajadores que prestan servicios de limpieza en casas particulares. En general se otorga una protección más intensa que aquella que otorgaban las normas regulatorias de la actividad.
El elemento clave de la reforma es el agravamiento indemnizatorio incorporado en el artículo 50 que establece que la "indemnización por antigüedad o despido" se duplicará cuando se trate de una relación laboral que al momento del despido no esté registrada o haya sido registrada de modo deficiente.
De todos modos, el concepto “deficiente registración” siempre fue ambiguo e impreciso. Esta cuestión no es novedosa y sigue generando pronunciamientos judiciales encontrados cuando se intenta desentrañar la verdadera intención legislativa.
En ese sentido, una interpretación ligera de la norma puede considerar que el término "deficiente registración" se identifica con los extremos de la incorrecta registración que consagra la Ley Nacional de Empleo 24.013, esto es, con la inscripción del trabajador en una fecha de ingreso posterior a la real (art. 9) y con la registración de una remuneración menor que la efectivamente percibida (art. 10).
Pero sabemos que la Ley Nacional de Empleo no es aplicable a las relaciones laborales del servicio doméstico de tal modo que no debería sostenerse que el agravamiento indemnizatorio previsto en el nuevo régimen deba relacionarse necesariamente con los supuestos de “defectuosa registración” previstos en los artículos 9 y 10 de aquella ley.
Por lo tanto, al no existir una relación de complementariedad entre las dos leyes, el concepto "deficiente registración" deja en manos de quien lo interpreta la posibilidad de arribar a diferentes conclusiones.
Así, su aplicación podría tener lugar por caso, cuando el empleador omita registrar el recargo sobre horas extras; cuando sea controvertida la asignación de determinada categoría profesional; o incluso cuando se adeuden diferencias salariales.
De tal modo, de no promulgarse una norma reglamentaria que precise el concepto, es muy posible que estos inconvenientes interpretativos se trasladen también a las relaciones laborales del ámbito doméstico, acrecentando el volumen de conflicto y litigiosidad.
De hecho el Decreto 467/2014, reglamentario de la ley en cuestión, nada dice sobre los extremos que determinan una “deficiente registración”.
En la generalidad de los casos, se coincide en que la correcta registración se hace efectiva con el primer pago de aportes y contribuciones —obligatorios o voluntarios— mediante la sola presentación y pago de los formularios provistos por AFIP números 102 y 575.
Con este esquema, para acreditar la “correcta registración” de una relación laboral del ámbito doméstico, bastan dos recaudos, la conservación del ticket de pago de esos aportes y contribuciones y la confección del recibo de sueldo con la firma del trabajador.